Manifestaciones clínicas del Alzheimer y su tratamiento

Información

Manifestaciones clínicas del Alzheimer y su tratamiento

Las manifestaciones clínicas son aquellos síntomas del Alzheimer que aparecen tras la primera fase de la enfermedad, en la que aún no se observan signos objetivos en los pacientes. A continuación, aparece una fase en la que sí se muestra un deterioro objetivable pero las personas mantienen su autonomía y, finalmente, una fase de demencia en la que este deterioro impide la plena funcionalidad.

Por tanto, en este artículo nos centraremos en esas manifestaciones clínicas del Alzheimer una vez la enfermedad ya está presente de forma patente en los pacientes y en cuál es su tratamiento.

Síntomas clínicos del Alzheimer

Los síntomas del Alzheimer parten del deterioro cognitivo progresivo del paciente, lo cual deriva en manifestaciones clínicas también en áreas como la expresión verbal, la orientación o la realización de actividades de la vida diaria.

Veamos con más detalle cómo pueden manifestarse estos síntomas:

  • Si bien los lapsos de memoria son normales en la población general, el deterioro de la memoria en caso de Alzheimer es progresivo y, si bien puede comenzar por la dificultad para recordar hechos recientes, conforme la enfermedad avanza también pueden observarse repeticiones constantes de una misma pregunta u olvido de caminos o rutas conocidas.
  • A nivel de expresión, se dan síntomas como la dificultad para identificar elementos u objetos con el término correcto, sobre todo si son abstractos, o se hace complejo expresar pensamientos y responder en conversaciones. Esto también se manifiesta en una pérdida progresiva de la capacidad de operar con números.
  • El deterioro cognitivo del Alzheimer también dificulta la toma de decisiones y realización de juicios, lo que se manifiesta en elecciones inapropiadas, como no abrigarse en invierno, o no saber responder a un imprevisto.

Si bien los tratamientos farmacológicos son una opción presente y en la que se investiga constantemente, actualmente no hay cura ni un tratamiento que revierta el curso de la enfermedad. Sin embargo, sí existen opciones para ralentizar al máximo el desarrollo de estos síntomas del Alzheimer.


Tratamiento de las manifestaciones del Alzheimer

Aunque a nivel farmacológico y para fases iniciales de la enfermedad existen posibilidades como los inhibidores de la acetilcolinesterasa, resulta fundamental la relevancia de los tratamientos no farmacológicos de las manifestaciones clínicas del Alzheimer. Entre ellos podemos encontrar:

  1. Trabajo de estimulación cognitiva que permita no sólo ralentizar el deterioro sino entrenar y mejorar determinados procesos cognitivos mediante la repetición de tareas estandarizadas
  2. Fomento de las estructuras de aprendizaje realizando actividades con nuevos estímulos y contenidos adaptados
  3. Ejercicios de adaptación al cambio, que permitan una integración progresiva de los mismos y una asimilación
  4. Establecimiento de dinámicas de expresión que hagan al paciente mantener activas las áreas responsables de la expresividad emocional y verbal
  5. Entrenamiento en las actividades cotidianas, de forma que se mantenga durante el mayor tiempo posible la autonomía de las personas con Alzheimer
  6. Asimismo, también son importantes las áreas de intervención conductual para revertir conductas inapropiadas que aparecen en el curso de la enfermedad.

Si bien hablar de síntomas del Alzheimer supone tratar un cuadro clínico concreto, no se puede obviar el hecho de que el Alzheimer es la primera causa de demencia, siendo una enfermedad radicalmente asociada a la tercera edad, por lo que su tratamiento debe enmarcarse desde las necesidades propias de pacientes de edad avanzada.

Alzheimer en personas mayores y cómo tratarlo

En un país como Estados Unidos, de los aproximadamente 6 millones de personas diagnosticadas de Alzheimer, el 80% cuenta con más de 75 años, lo que exige a los profesionales y espacios dedicados al cuidado de mayores contar con recursos específicos para el abordaje de esta enfermedad.

Esto añade a los tratamientos no farmacológicos mencionados anteriormente, la formación específica en mayores, la asistencia progresiva a las necesidades básicas de la vida, el apoyo a las familias desde los centros de día y residenciales de mayores, lo que supone contar con un plan específico de acción ante esta causa de demencia.

Es decir, el tratamiento de los síntomas del Alzheimer va mucho más allá de la realización de ciertas dinámicas y tareas, sino que abarca la creación de programas integrales de cuidado, apoyo y asesoramiento al paciente y su familia. De esto se deducen programas coordinados con equipos de profesionales multidisciplinares que deben estar presentes en las residencias de cuidado de ancianos. Programas en los que el Centro Residencial Almudena, en Málaga, es espacio de referencia.


Lo esencial de encontrar atención especializada en Alzheimer en residencias de ancianos

El Centro Residencial Almudena es un espacio de cuidado de mayores especializado en la atención a demencias y concretamente en el cuidado del Alzheimer, teniendo en cuenta cada progreso y nuevos datos que se obtienen sobre la enfermedad para adaptar y mejorar sus actividades para el tratamiento de Alzheimer y demencias:

  • Taller de actividades básicas y fomento de la autonomía, fundamentales para el bienestar del mayor y la percepción de la dignidad
  • Fomento de la psicomotricidad a través de ejercicios de comprobada eficacia frente al Alzheimer
  • Talleres de memoria y estimulación cognitiva, elemento primario para el tratamiento del Alzheimer con dinámicas que estimulan el cálculo o la orientación
  • Taller de manualidades, esenciales para la mejora del ánimo a través del entretenimiento
  • Todo ello sin olvidar la estimulación de habilidades sociales y asistencia 24 horas

Este plan de acción se hace posible, por un lado, gracias a personal cualificado y experto en la asistencia y terapia de mayores con este tipo de deterioro, dado lugar a un equipo multidisciplinar (médicos, auxiliares, enfermeras, terapeutas ocupacionales, fisioterapeuta…). Por otro lado, gracias a unas instalaciones accesibles y totalmente adaptadas a los mayores con demencia, y servicios de máxima calidad como su elaboración de menús adaptados de cocina casera.

Una atención así se hace realidad al pensarse desde las coordenadas que marca una demencia que, con la elección del espacio y el tratamiento adecuado, puede vivirse en el marco del bienestar y la máxima calidad de vida posible, lo cual viene siendo el objetivo del Centro Residencial Almudena desde hace más de 30 años y gracias al cual se ha posicionado como residencia de cuidado de mayores en Málaga de referencia en tratamiento de Alzheimer y demencias.