Kuatricomía suma las tarjetas NFC a su fabricación de tarjetas de PVC en Madrid

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Kuatricomía suma las tarjetas NFC a su fabricación de tarjetas de PVC en Madrid

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El fabricante de Ciempozuelos, que trabaja sobre todo para imprentas, agencias y distribuidores, incorpora a su catálogo las tarjetas con chip NTAG213, programadas y comprobadas antes de salir de fábrica.

Las tarjetas de plástico siguen muy presentes en la vida de cualquier empresa: acreditaciones, control de accesos, tarjetas de fidelización, carnés de socio o tarjetas regalo. Detrás de muchas de ellas no está la imprenta o la agencia que las entrega al cliente final, sino un fabricante especializado que trabaja para ese canal. Es el caso de Kuatricomía, que fabrica tarjetas de PVC en la Comunidad de Madrid desde 2008 y tiene su planta en Ciempozuelos desde 2013.

La novedad de este otoño es la incorporación de las tarjetas NFC a su fabricación propia. Se trata de tarjetas de PVC en formato estándar, el mismo de una tarjeta bancaria, impresas a todo color por las dos caras y con un chip NTAG213 en su interior. Al acercar un móvil, la tarjeta abre la dirección web que lleve grabada, sin necesidad de instalar ninguna aplicación.

Tres formas de entregarlas

La empresa ofrece las tarjetas NFC en tres modalidades. La primera, sin programar, para quien prefiere grabarlas por su cuenta. La segunda, con una misma dirección en todas las tarjetas del pedido. Y la tercera, con una dirección distinta en cada tarjeta, que el cliente facilita en una hoja de cálculo. En los dos últimos casos las tarjetas se comprueban una a una antes de entregarse.

El cliente decide además si el chip queda bloqueado después de grabarlo, de modo que nadie pueda cambiar su contenido, y puede añadir un código QR impreso como alternativa para los móviles que no leen NFC. El pedido mínimo de estas tarjetas es de diez unidades.

Uno de los usos que más interés despierta entre comercios y hostelería es el de las tarjetas para pedir reseñas en Google: el cliente acerca el móvil y se abre directamente la ficha del negocio para dejar su opinión.

Un fabricante pensado para el canal

Buena parte de la producción de Kuatricomía no lleva su nombre. La compañía trabaja en marca blanca para imprentas, agencias de publicidad y distribuidores, que venden las tarjetas a sus propios clientes. Para ellos ofrece envío neutro, es decir, sin referencias al fabricante en el paquete ni en la documentación, y una tarifa profesional. Las condiciones para distribuidores están recogidas en su web.

Además de las tarjetas NFC, la planta fabrica tarjetas de PVC impresas, con banda magnética y con chip sin contacto para control de accesos, así como acreditaciones para eventos. Las tarjetas impresas no tienen pedido mínimo, lo que facilita los encargos pequeños de una imprenta o de una agencia, tanto en tiradas de prueba como en reposiciones.

Qué pedirle a un fabricante de tarjetas

Para una empresa que encarga tarjetas por primera vez, o para la imprenta que las va a revender, hay algunas preguntas que conviene hacer antes de cerrar el pedido: si la fabricación es propia o subcontratada, si el pedido mínimo se ajusta a la cantidad que de verdad se necesita, si las tarjetas con chip se entregan programadas y verificadas, y cómo se envían cuando el destinatario final es el cliente de otro.

Son cuestiones prácticas, pero marcan la diferencia entre recibir un producto listo para usar y tener que resolver después lo que no se preguntó. La tendencia, en todo caso, apunta a tarjetas que hacen algo más que identificar: abrir una puerta, cargar un saldo o, como ocurre con el NFC, llevar a una página web con solo acercar el móvil.

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